Nunca habíamos tenido unas vacaciones de verano como estas. Con el año escolar finalmente terminado, hay incertidumbre en torno a todo, desde las vacaciones (¿es seguro salir?) al campamento (¿habrá uno?) hasta simplemente ir al parque (¡no olvides tu tapabocas!).

Después del estrés y el agotamiento de los últimos meses, es tentador imaginar que el verano se extienda, sin planes, dejando que los niños anden libremente, sin dirección, jugando Fortnite y comiendo helado.

Pero para los niños con TDAH, y sus padres, la combinación de largos días de verano y falta de estructura pueden convertir el supuesto descanso en caos y frustración. Aquí hay algunas sugerencias para ayudar a los niños con TDAH a tener unas vacaciones divertidas, seguras y relajantes.

No abandone los horarios, pero sea razonable

Por supuesto que el verano es un momento para que todos se relajen, pero los niños se benefician enormemente de mantener algún tipo de horario, especialmente los niños con TDAH, algo que es aún más importante ahora que muchas actividades organizadas, como los deportes o los campamentos, están suspendidas.

Tener un horario para el verano facilitará que los niños con TDAH se mantengan organizados, los ayudará a manejar las transiciones sin colapsar y hará que sea menos difícil volver a la rutina escolar (sin importar cómo pueda ser) cuando llegue el otoño. Algunas cosas a probar incluyen:

  • Elegir una hora para acostarse y una hora para despertarse, y ser constante. Un horario de sueño regular ayudará a los niños a relajarse al final del día y a que las mañanas sean más tranquilas.
  • Comer a horas regulares, incluso si está haciendo un picnic. Ser consistente con las comidas (y los refrigerios saludables) evitarán crisis por hambre y ayudarán a que incluso los días para la pereza se sientan más estructurados.
  • Crear un programa “ligero” de actividades seguras que su familia pueda hacer en horarios regulares durante la semana. Por ejemplo, el lunes todos van a dar un paseo en bicicleta, los martes son noches de cine, etc. Los niños con TDAH progresan cuando saben qué esperar y es probable que se descontrolen cuando no lo saben. Incluso el horario más simple puede ayudar a todos a mantenerse en el buen camino y sentirse menos estresados.
  • Asignar a los niños tareas claras y directas que puedan hacer en horarios regulares. Por ejemplo, poner la mesa antes de la cena, sacar la basura y reciclar una vez por semana o pasear al perro por la mañana y por la noche.

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Establezca objetivos de verano

Establecer objetivos alcanzables alentará a los niños a mantenerse motivados, y puede ayudarlos a tener una sensación de logro, algo que les hace falta a muchos después de un fin de clases fracturado y frustrante.

Trabajar hacia una meta también le dará a su hijo la oportunidad de trabajar en sus habilidades de funcionamiento ejecutivo y practicar la autorregulación, siendo estas dos cosas con las que menudo los niños con TDAH luchan.

Algunas ideas de buenos objetivos de verano podrían ser:

  • Trabajar en habilidades para las que no tienen tiempo durante el año escolar, como cocinar nuevas recetas, aprender a tocar una canción completa en la guitarra o leer todos los libros de la serie Diary of a Wimpy Kid (La versión en español se llama Diario de Greg).
  • Llenar un diario o un álbum de recortes todos los días para ayudar a recordar este inusual momento en nuestras vidas.
  • Plantar y cuidar semillas en el jardín o en una ventana.
  • Trabajar en los problemas de comportamiento: seguir instrucciones desde la primera vez que se las dan, no interrumpir a las personas cuando hablan o colocar sus zapatos en el mismo lugar todos los días.

Recuerde, los objetivos no son solo acerca del resultado final. Elogie con frecuencia y ofrezca mucho refuerzo positivo durante el proceso, especialmente cuando los niños superan los contratiempos sin darse por vencidos.

Los niños con TDAH a menudo tienen dificultades con la gratificación tardía, por lo que una gran recompensa al final del verano podría no ser el mejor incentivo. En cambio, ofrezca pequeños incentivos por avances a corto plazo, como darle la oportunidad de elegir su comida favorita al final de la semana o una hora extra de tiempo frente a la pantalla. Después puede planear un “gran” regalo al final del verano, por ejemplo ese juego de mesa tan deseado, como recompensa por haber mantenido los avances.

Prepárelos para el éxito

El verano es un buen momento para que los niños con TDAH prueben cosas nuevas: aprender a nadar, andar en bicicleta sin ruedas de entrenamiento, leer música, lo que sea. Pero nuevas experiencias significan nuevos estímulos y nuevas reglas, sin mucho tiempo para adaptarse. No importa lo que esté en la agenda, preparar a su hijo de antemano lo ayudará a pasar un mejor y más seguro tiempo.

  • Ayude a los niños a prepararse para nuevas actividades al repasar juntos con anticipación todo lo que sucederá. Por ejemplo, si planea enseñar a su hijo a nadar, podría decir: “Mañana por la mañana vamos a ponernos nuestros trajes de baño, subiremos al auto e iremos al lago. Cuando lleguemos allí, comenzaremos practicando cómo flotar, ¡luego probaremos el estilo de nadar como perrito!” Ayudarlos a visualizar el día facilitará las transiciones, reducirá la ansiedad y les dará la oportunidad de hacer preguntas.
  • Preste especial atención a las transiciones potencialmente difíciles, en especial ahora que tienen que ponerse el tapabocas o terminar abruptamente una actividad que su hijo estaba disfrutando si, por ejemplo, el parque se llena rápidamente. Haga un plan sobre cómo manejarán este tipo de situación: “Sé que los dos estamos muy entusiasmados con la playa. Solo quiero asegurarme de que entiendas que cuando salgamos del auto tendremos que ponernos los cubrebocas y existe la posibilidad de que tengamos que irnos temprano si llega mucha gente”.
  • Repase las reglas, especialmente las nuevas reglas sobre precauciones de seguridad que los niños no estaban acostumbrados a escuchar. Asegurarse de que los niños sepan de antemano lo que se espera de ellos y darles la oportunidad de plantear cualquier pregunta que puedan tener, ayudará a que asimilen las nuevas reglas. Por ejemplo: “Recuerda que hoy, durante tu cita de juego en el patio de Tomás, ambos deben mantener sus tapabocas puestos todo el tiempo”.
  • Los niños con TDAH suelen ser olvidadizos e impulsivos. Cuando su hijo comience a visitar a sus amigos nuevamente, infórmeles a los adultos a cargo en qué áreas podría necesitar un poco de ayuda adicional para mantenerse en el buen camino, como recordarle que mantenga la distancia o que se lave las manos.

Reemplazos y recordatorios

Los niños con TDAH son propensos a perder cosas, especialmente artículos que no están acostumbrados a llevar como tapabocas y desinfectantes para manos, o artículos básicos del verano como bloqueador solar.

Evite el desastre empacando reemplazos de los artículos importantes. Por ejemplo, si su hijo está planeando un viaje a la playa, empaque dos tubos de protector solar, un cubreboca (mascarilla) adicional (¡en caso de que un se vuele!) y un sombrero en su bolso de playa.

Lamentablemente, cuando los niños están solos, no importa cuántos reemplazos tengan si se olvidan de usarlos. Algunas formas de ayudarlos a recordar:

  • Háblelo antes de que se vayan y relacione la acción con la experiencia: “Acordemos que cada vez que salgas del agua te pondrás protector solar”.
  • Discuta las precauciones de seguridad y asegúrese de que su hijo entienda por qué son importantes. Por ejemplo: “Sé que usar un cubrebocas no es cómodo, pero permite que tú y tu amigo puedan jugar”.
  • Recordatorios telefónicos preestablecidos. Asegúrese de que se repitan en caso de que su hijo pierda el primero (o el segundo o el tercero), y que el volumen sea lo suficientemente alto como para ser escuchado aún con los ruidos externos.

Tome un descanso

Finalmente, recuerde que para los niños con TDAH, la escuela puede ser una fuente importante de estrés y presión. El año escolar pasado fue un desafío para todos, pero los niños con TDAH pueden haber tenido un momento especialmente difícil y a menudo desmoralizador, y muchos de ellos perdieron el apoyo vital de la escuela cuando las clases se tuvieron que hacer en línea.

Las vacaciones de verano deben ser activas, pero también debe ser un momento en que su hijo pueda tomar un descanso real y participar en actividades que lo hagan sentir competente y feliz. Por supuesto, esto no significa que esté bien que los niños se sienten en el sofá a jugar videojuegos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, pero sí significa que deberían tener tiempo para jugar y divertirse, y procesar lo que sucedió en los últimos meses.

Darle a su hijo la oportunidad de tener éxito y relajarse desarrollará su autoestima y ayudará a todos los miembros de la familia a tener unas mejores vacaciones  y más tranquilas.

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